domingo, 30 de agosto de 2009

Cristales del Mar


Sentada a orillas del mar me gusta oír y sentir la llegada de las olas. Algunas abordan la playa con suavidad, sonriendo al bañista, mientras que otras se acercan enfurecidas con la esperanza de arrastrar a lo más profundo del océano cualquier objeto perdido en la playa. Pero dicen que el mar cuando se lleva algo, siempre lo devuelve. De una forma u otra vuelve a escupir sobre la tierra lo que antaño fue arrastrado por la fuerza del agua. No se si será verdad o mentira pero me gusta jugar con la idea de que eso es una realidad. De que todo lo que desaparece en las profundidades de nuestros mares, regresa de alguna forma u otra a sus orígenes. A la tierra. Por eso no me sorprende ver tantos "tesoros" en las playas de nuestro litoral. Tesoros que voy buscando y coleccionando y que seguramente, si analizara sus orígenes, me llevarían al otro lado de la tierra, décadas atrás. Y mientras estoy sentada en la orilla, removiendo las pequeñas piedras de la playa en busca de mis cristales o vidrios marinos, fantaseo con mis pequeños cristales y sus orígenes. Dicen que el mar tarda al menos diez años en pulir las aristas de un pequeño trozo de cristal y que tienen que pasar al menos otras dos décadas para que su superficie quede perfectamente lisa y redondeada. Así que mis cristales, que son muy pequeños pueden remontarse siglos atrás en la historia y tal vez haber formado parte de la gesta de algún barco que antaño surcaba los mares, con su capitán al frente, en busca de poder y riquezas. Y esos cristales que entonces eran sus copas terminaron en el fondo de las aguas tras una terrible tormenta para luego, poco a poco, siglo tras siglo, ser arrastrados hasta mi orilla, y terminar en mis manos.
Me gustan los cristales grandes, pero son difíciles de encontrar. Abundan sobre todo los pequeños, casi diminutos, pero que a pesar de su ínfimo tamaño no escapan a mi vista. Y me gustan los cristales azules, pero esos son muy escasos. Hay sobre todo verdes y ahumados, también transparentes. Y lo más divertido son sus formas. He conseguido encontrar uno transparente, con la forma perfecta de un corazón. ¿Cómo lo habrá hecho el mar? ¿En que estarían pensando las olas? ¿Cómo conocen la forma perfecta de un corazón?
Preguntas todas ellas sin respuesta posible ya que las olas ni hablan, ni piensan, ni sienten. ¿O sí? ¿Y de dónde vienen todos estos cristales? ¡Pequeños trozos de vidrio que tienen su propia historia! Cristales robados por el mar para luego ser devueltos a la tierra. A mis manos. Vidas de cristal, sin duda: ¿Que habrán visto estos cristales?

domingo, 24 de mayo de 2009

Música

Duele el corazón. Duele. Pero no de dolor de corazón, sino de dolor de recuerdos. Recuerdos que te vienen a mente con la música. Sonidos que penetran por cada poro de tu piel. Sonidos que se mueven en tu interior, recorriendo el camino de la sangre hasta llegar al corazón. Y ahí, según sea el recuerdo de cada palabra, de cada compás, de cada nota.... pues eso.... te dolerá más o menos. Pero no es un dolor a usanza; es otro tipo de dolor. Ese que a veces duele de verdad y que otra, con su dolor reconforta. Así son los recuerdos. Los nuestros, de los seres humanos. Tan frágiles que cualquier día se nos rompen.
¿Quien inventó la música?
¿Tiene nombre?
¿Tiene premio Nobel (acentuado en la e, porque es un apellido y así se llamó el buen señor, que no en la o como se empeñan en este estupendo país que es también el mío)?
¿De dónde viene la música?
¿Quien? ¿dónde? ¿cómo?
Da igual. Gracias por esa fragilidad humana que está compuesta por las notas que componen la escala musical, que son el sonido de nuestra vida.

martes, 5 de mayo de 2009

Agachate Maldito




Siempre pienso que puedo escribir algo, pero luego, a la hora de la verdad se me van las ideas. No es la falta de memoria, ni la edad. Soy sencillamente yo. Mi falta de empuje por hacer cualquier cosa, aunque he hecho muchas en la vida, tener tres hijos por ejemplo, tener un buen empleo, un compañero estupendo, varios perros; saber conservar el cariño y la amistad con los hermanos, amigos. Bueno, no es merito mío, es compartido con todos los que han estado a mi lado. Pero ahí está. Y no es poco. Y quería escribir algo, compartir con los pocos que me leen. Y eso va a ser "Agachate Maldito".
Siempre intuí que no era una estudiante de imagen y cine de los habituales. Cuando allá por los años setenta todos se inclinaban, por no decir, adoraban a Bergman y Saura (grandes genios de la cinematografía universal); alucinaban con "El acorralado Potemkin" porque formaba parte de los estudios cinematográficos o consideraban que Polanski iría más allá del cine (que realmente lo consiguió); bueno pues en esos años , yo ingenua de mi ya tenía un gran ídolo cinematográfico en mi mente, Sergio Leone. Decían mis compañeros que yo estaba loca, ¡que vulgaridad la mía! ¡inclinarme por los espaguetti western! Pero esas películas en los que el bueno, el feo y el malo, decidieron que la muerte tenía un precio, y ese precio era un puñado de dólares, hasta que finalmente llegó su hora, a pesar del grito ¡agachate maldito! eran, y siguen siendo para mí una forma magistral de aunar un mensaje con una estética. Y ni el mensaje, ni la estética, tiene que ver con las películas del lejano oeste. Esas de indios y vaqueros tradicionales que nos ofrecen los americanos. Y no digo que estas sean malas (aunque algunas hayan quedado algo anticuadas).
El caso es que el otro día volví con Sergio Leone. Al que admiré en mi época de estudiante de imagen en Ciencias de la Información, y al que seguiré admirando el resto de mi vida. Volvi a ver ( ya deben de ir 25) "Agachate Maldito" (no con Clint Eastwood que suele ser su habitual) sino con Rod Steiger y James Coburn, y disfruté como antaño de una película estupenda que además tiene más de treinta años. No ha perdido con los años, porque el buen cine, lo que es realmente cine, contar historias que sobreviven el paso del tiempo, o bien porque son historia de por si, o porque se adelantan a lo que en el futuro va a ocurrir; es lo que tiene, son historia contadas en imágenes que vivirán toda la eternidad. Y si además van aderezadas con grandes actores y un compositor de la talla de Ennio Morricone, pues eso, creo que no queda más por decir. Porque en Sergio Leone, cada plano es compartido con Ennio Morricone;una simbiosis perfecta, con actores e historias que a lo largo de las décadas siguen vigentes. Y si no es así que alguien me lo discuta. Porque Sergio Leone, al margen de estas películas, hizo otras obras magistrales, con Morricone, siempre a su lado. Y si antes me dijeron que mis gustos cinematográficos eran de locos, ahora que me lo discutan. ¡Agachate Maldito! Mecha corta ..... no mecha normal.

jueves, 23 de abril de 2009

Letras Para Todos

Fue tal día como hoy en el que dos genios de las letras dejaron nuestro mundo. Dos de los grandes, que si hoy en día hubieran sido tenistas, se habrían llevado todos los Masters y Slams del mundo. Todos los trofeos habidos y por haber. Porque los dos eran los grandes Maestros de lo suyo; la novela y el teatro. Y aunque hoy en día su obra para muchos resulte antigua y desfasada no podemos olvidar que de alguna forma, gracias a su ingenioso ingenio, reinventaron esas disciplinas literarias llevándolas justo al lugar preciso para alcanzar la universalidad: llegaron al pueblo llano. Causaron revuelo con sus historias de amor, odio y locura y causaron ese revuelo porque su palabra escrita en papel, interpretada o leída en voz alta por ese que sabía leer; esas palabras que se pudieron escuchar siglos atrás, llegaron al corazón del pueblo. Despertaron en ese mismo pueblo, en sus hombres y mujeres, en los niños y en los ancianos, los anhelos y misterios más secretos que alberga la mente humana. Y para eso sirve la palabras que no son otra cosa que la prolongación del pensamiento del hombre. En este caso un pensamiento aderezado con una gran imaginación. Afortunadamente. Porque sin imaginación este mundo no sería el mismo.
Gracias Cervantes. Gracias Shakespeare.
Gracias a todos los escritores del mundo(poetas, novelistas, dramaturgos, guionistas, periodistas etc.) por dejar impresa en el papel o en la realidad virtual parte de vuestra mente. Gracias por adornar el mundo con historias, divertidas, tristes, dramáticas, terroríficas o de cualquier otro género. Porque sin la palabra escrita, como prolongación de la fantasía de la mente humana, nosotros los humanos no seríamos nada. Poque como decía Blas de Otero, siempre nos quedará la palabra. Gracias.

martes, 24 de marzo de 2009

Muerte de papel

Se llamaba Jade Goody y tenía cáncer terminal. Sin duda una tragedia para todo su entorno familiar. Y murió. Pero no murió en el anonimato como lo hace la inmensa mayoría de mujeres que sufren el mismo mal. No, ella no murió así. Murió rodeada de cámaras y a través de esas cámaras, de cientos de miles de personas que no la conocían de nada pero que en ese momento la idolatraban y que probablemente dentro de pocos días no se acordarán de ella.
Era una venta de su vida, de su tragedia, de su cáncer. Dicen ahora que fue una llamada de atención a todas las mujeres que pueden sufrir la misma enfermedad. Y en su país natal, incluso los políticos de esa misma nación, aseguran que gracias a ella muchas mujeres han dado el paso decisivo para prevenir esa misma tragedia.
Pero no nos dejemos engañar. Porque si bien la muerte de Jade Goody, su muerte en directo, tras su boda en directo, su sufrimiento en directo (todo ello previo pago, naturalmente) ha llevado a muchas mujeres inglesas a la consulta preventiva, no debemos olvidar quien era Jade Goody.
Jade, mucho antes de caer enferma, ya era una estrella de la televisión británica, del "reality show" del gran hermano en su país, vendiendo sus intimidades por dinero. Un polvo aquí, otro por allá, insultos, menosprecios, odios y demás cosas que traen esos programas que no hacen otra cosa que vender lo más ruin del ser humano. Y digo ruin no por lo que los seres humanos hacemos, porque ni el sexo ni los odios, ni nada de eso, ni muchas otras cosas mas son ruines; lo realmente ruin es venderlo por dinero.
Será que somos tan frágiles que tenemos que recurrir al vil metal, bueno ahora más bien al vil papel.
Pero no quiero que nadie se confunda. Porque yo siento la muerte de Jade, a esa edad, con toda la vida por delante con sus hijos. También soy madre y me imagino el vacío de su familia.
Pero que nadie se confunda. Porque creo que no debemos vender nuestras vidas, y menos aún nuestra muerte por algo tan vil como el papel.
Se que la vida del ser humano es frágil, es una vida de cristal, pero no puede ser tan frágil que se deje romper por algo todavía más frágil, como lo es el papel.

martes, 17 de marzo de 2009

Cotilleo

Cuando viajo me gusta ir acompañada de uno o varios libros. El saber no ocupa lugar y disfrutar de las historias de los demás es casi siempre un placer, y digo casi porque no todo lo que se publica es bueno, así a mi al menos me lo parece. Pero bueno, la lectura, aunque no sea de la "altísima literatura" es siempre un buen ejercicio mental así que los libros me acompañan, y me han acompañado a lo largo de mi vida. También me gusta llevar revistas de las denominadas de cotilleo. ¿Y que tendrá que ver el mundo del corazón con los premios nobel de literatura? ¿Que tendrá que ver nuestros "Cien años de soledad", por citar un ejemplo, con titulares como "Mi madre no quiere que tenga novio formal" o "Un turista fashion en Miami". Claro que este último titular podría ser un título estupendo para un libro de viajes con un toque de diseño mezclado con algún asesinato que otro. Pura fantasía. Pero el caso es que lo que una llega a leer en esas revistas del corazón no es fantasía, sino real como la vida misma.
Ahí tenemos por ejemplo a la adorada Victoria Beckham que ahora luce un "look" de inspiración militar cuando hace dos días salía en un Londres nevado en manga corta, minifalda y tacones de infarto. Ahora eso sí, en ambas ocasiones ocultando su cara tras unas inmensas gafas negras y con una imagen de "fashion total". Y digo yo, cuanto tiempo perderá esta mujer al día pensando en que ponerse para sorprender a los fotógrafos. ¿Cuantas neuronas habrá gastado para sorprender a cada instante? ¿No se cansará de tener que ir siempre de "fashion total"? Porque a mi me resultaría de lo más cansino.
Menos mal que la señora Obama es capaz de ponerse un delantal, desplegar su mejor sonrisa y dar de comer a los indigentes y que Kirk Douglas se ha vuelto a subir a los escenarios, igual que la incombustible Jane Fonda que gracias a sus tablas aeróbicas sigue estando tan estupenda como hace años. Y digo menos mal porque estas noticias parecen que compensan aquellas que rozan la cursilería más absoluta y la estupidez humana más profunda. ¿Y entonces que hago yo leyendo esas cosas del corazón? Bueno, me gusta mirar las fotos, ver como todas quieren o tienen que ser y estar maravillosas. Ver como los años pasan para todos, algunas con lifting y otras sin lifting; ese paso por el quirófano que todas las mujeres a cierta edad deben hacerse por el bien de sus amigos (frase de una película francesa). Descubrir que la vida no es de color rosa porque los ricos también lloran. Y finalmente y lo que es lo mejor de todo: mirarme al espejo y dar gracias a mi vida por ser una mortal anónima. Y luego me vuelvo a mi libro, a las historias de los demás.

miércoles, 25 de febrero de 2009

El sexo: Hecho en China


Todo en este mundo tiene un comienzo y un fin. Ya nos lo demostraron los científicos cuando dieron al traste con la teoría de la eternidad alegando que el mundo tuvo también su nacimiento. Fue hace ni se sabe cuantos años, con un gran estallido que ha pasado a la historia con el nombre de Big Bang. Claro que para demostrar que la vida tiene un límite, que comienza en algún sitio para luego terminar en otro, no tenemos que recurrir a la ciencia. Basta con mirarnos al espejo para comprender que el tiempo pasa. Así que todo tiene un comienzo y un fin.
Pero ¿y el sexo? ¿Que pasa con el sexo? ¿Ha rondado siempre la vida? ¿Fueron sus inventores los animales prehistóricos, o tal vez los pequeños "bichitos" que poblaron la tierra en un tiempo en el que el globo terráqueo no había decidido todavía si albergar o no al Homo Sapiens?
El caso es que la pregunta se las trae, porque si todo ha tenido un comienzo, en algún momento y lugar tiene que haber surgido también nuestro "instinto básico". Y es una suerte para nosotros, los mortales curiosos, que haya gente para todos los gustos. Porque esta pregunta tiene su respuesta gracias a los estudios del profesor estadounidense William Schopf.
Se trata de una eminencia en la materia de la evolución de la tierra, un paleobiólogo (¿?) con estudios en Harvard etc. y además experto en la teoría de Darwin. Y toda su sabiduría le ha llevado a la conclusión de que el sexo comenzó hace 1.100 millones de años en un territorio que ahora está en China. No cuenta los pormenores de los hechos, tal vez por pudor, o porque la historia acabaría clasificada X. Sin embargo, y a pesar de carecer de datos concretos de esta primera incursión sexual, mi imaginación da de sí para las fantasías eróticas más extravagantes, porque ahí estaba ella, la célula solitaria:
"Era una célula solitaria que vagaba sin rumbo en un plancton; una célula que no paraba de hacerse preguntas sobre su aburrida existencia. La tradición le obligaba a reproducirse de la manera que entonces estaba de moda, la asexual, lo que no le producía ninguna satisfacción. Por eso un día decidió probar fortuna y romper con su miserable vida buscando el placer de lo carnal. En una milésima de segundo consiguió abordar a otra célula y ¡zas! ¡había nacido el sexo!"
Esta fantasía, por muy increíble que parezca, tiene como he dicho su base científica. Además fue en China. Algunos creen que la actividad sexual pudo haber tenido su origen en Siberia, pero no existen pruebas. Otros aseguran que la avanzadilla del sexo se vivió en la India, de ahí el Kama Sutra, o en Thailandia, país inspirador de la película Emmanuelle. Pero nada más lejos de la realidad. A la hora de enfrentarse con la historia no vale lo que antaño escribieron los sabios ni el erotismo prefabricado con diseño estilo Hollywood. No señor. A la hora de enfrentarse con la historia hay que llamar al pan, pan y al vino, vino. Porque el sexo nació en China y de ahí sus miles de millones de habitantes.

domingo, 22 de febrero de 2009

Domingo

Todas las semanas tienen su domingo y recuerdo que antes esos domingos, especialmente sus tardes, eran un auténtico tormento. La agonía y la decadencia comenzaba nada más terminar la comida. Miraba el reloj a cada rato para ver pasar el tiempo con sus segundos, sus minutos y sus horas. La angustia se iba extendiendo por todo mi cuerpo formando primero un pequeño nudo en el estómago y luego un malestar generalizado con un único pensamiento en mi interior: ¡mañana lunes estaré enferma y no podré ir a trabajar!
Pero los lunes siempre llegaban con el malicioso sonido del despertador a las 05.00. Y yo no estaba enferma y esas no son horas para levantarse. ¡Es inhumano! A esas horas la luna sigue dominando el cielo y todavía queda un buen rato para que mi adorado Dios Ra tan siquiera se atreva a asomarse por el horizonte. ¡Las calles no están puestas! ¡La vida prácticamente no existe! ¡Y el edredón de mi cama me llama a gritos para que vuelva a su lado! Y a las 05.00 de la madrugada no os podéis imaginar las ojeras que una puede llegar a tener. El careto que espanta al mismísimo espejo que se ponía del revés con tal de no verme. Y después de un rápido, rapidísimo café (porque a esas horas de la mañana hay que ahorrar tiempo porque 5 minutos más en la cama es casi media vida) bueno después de un rapidísimo café llega el tiempo. Asomo la nariz para ver si llueve, está nevando, hay heladas, niebla o cualquier otra cosa. Si llueve mal asunto, porque no me gusta mojarme y odio el paraguas, si hay nieve todavía queda la esperanza de poder quedarme en casa por el cierre de carreteras, si hay heladas me toca rascar el cristal del coche para poder ver la carretera y si hay niebla más vale rezar para encontrar a otro pobre mortal en la carretera a quien seguir para no perderme.
No, si es que el lunes no tiene perdón, de ahí la angustia todos los domingos. Pero curiosamente he sobrevivido y todos los lunes de mi vida llegaron a amanecer y descubrí que en la carretera, de camino al trabajo, había otros en la misma situación que yo. Caras cansadas con pocas ganas de jolgorio. Pero a veces, en la oscuridad de la madrugada, mi mirada se cruzaba con la de otro conductor y nos sonreíamos. ¡Dos pobres diablos camino del trabajo un lunes muy temprano por la mañana! No estábamos solos y eso reconforta. Y era lunes de madrugada, el comienzo de una nueva e inexplorada semana, seguro que con grandes vivencias y novedades. Feliz lunes a todos.

viernes, 20 de febrero de 2009

Cristal

Me gusta recordar una niñez rodeada de cristales. Pequeños frascos, de diferentes tamaños y colores, que adornaban el hogar de mi infancia. He escrito (que no publicado) una pequeño relato sobre ello. Son desde luego fantasías infantiles pero que con el tiempo (ya estamos otra vez con el tiempo) me han llevado hasta donde estoy y sobre todo a la reflexión.
Cristal, según una de las definiciones del diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, significa "Sólido cuyos átomos y moléculas están regular y repetidamente distribuidos en el espacio". ¡A saber que será eso!
También puede ser "Pieza de vidrio u otra sustancia semejante que cubre un hueco en una ventana, en una vitrina, etc." ¡Lo de etc. me tiene fascinada!
Claro que igualmente lo define como "Lente de las gafas." ¡Menos mal porque sin ellas no puedo ver más allá de mi propia nariz! Aunque en el fondo no pasa nada porque el ser humano en general no suele ver mucho más allá.
Pero bueno, ya me pierdo porque cristal es asimismo "Tela de lana muy delgada y con algo de lustre". ¿Tela de lana muy delgada con algo de lustre? Creo que en el armario de mi abuela, bueno en un baúl de esos grandes que uno siempre termina heredando, había, de hecho creo que sigue ahí, hay una tela semejante.¡Tengo cristal!
¡Claro que tengo cristal! Pero no por las definiciones del diccionario, que son estupendas y apasionantes, sino porque mi vida es cristal.
El cristal de una burbuja en la que me escudo para no saber de las desgracias de los demás. El cristal de una burbuja que es mi defensa para no ver, no saber y no sufrir con los que sufren.
Pero mi vida también es cristal porque es frágil y en cualquier momento se puede romper. Así es la vida del ser humano, frágil como el cristal. Rompible en cualquier momento. Por dentro y por fuera. Y cuando el ser humano se rompe, casi siempre roto se queda, por dentro y por fuera.

jueves, 19 de febrero de 2009

Con el Tiempo a mi Favor



Ahora, por fin, tengo en mi vida el tiempo a mi favor. Tiempo para mi familia, para mis amigos, incluso para los que consideran que no soy su amiga, pero sobre todo, tengo tiempo para mi. Un tiempo para mirarme al espejo y constatar que los años pasan pero también para ver que la vida hace de la cara de cada uno lo que han aportado sus vivencias. Un tiempo para ver como la persona que lleva a mi lado casi toda la vida, sigue siendo la misma, aunque con más ternura, más paciencia, porque los años le han ablandado los sentimientos. Un tiempo para reconocer que los hijos nunca se marcha de casa, todo lo contrario. Cuando se van regresan con amigos, amigas, novios, novias, compañeros, compañeras y finalmente con sus propios hijos. Un tiempo para compartir con todos vosotros que tengáis interés y sobre todo tiempo para perderlo con palabras que se lleva el viento.

Porque me gusta ver pasar el tiempo, poder leer sus palabras en mi rostro, y me gusta usar las palabras, porque se que con el tiempo se las lleva el viento.